SIETE DE CADA DIEZ EMPLEOS CREADOS SON TEMPORALES

3 de January del 2017

El segundo trimestre de 2008 marcó el techo del mercado de trabajo en España. En esos tres meses se llegó a 20,64 millones de ocupados. A partir de ahí, el descenso fue vertiginoso hasta el primer trimestre de 2014, en el que la cifra se situó en 16,95 millones. Dicho de otra manera, el balance de los seis años de crisis fue de 3,7 millones de puestos de trabajo destruidos. El empleo solo empezó a remontar a medida que regresó el crecimiento económico a España, lo que se produjo en el cuarto trimestre de 2013, en el que el avance trimestral del PIB se situó en el 0,28% del PIB. Desde esa fecha ha encadenado doce trimestres consecutivos al alza, lo que ha servido para revitalizar un deprimido mercado de trabajo.

Desde el primer trimestre de 2014 hasta la actualidad, el período en el que se puede considerar que se ha asentado la recuperación, se han creado 1,57 millones de puestos de trabajo, de los que 1,475 millones corresponden a asalariados y 102.600 a trabajadores por cuenta propia. Un ritmo medio de medio millón de empleos que el Ejecutivo de Mariano Rajoy espera mantener a lo largo de esta legislatura, con lo que la cifra global de ocupados volvería a la cifra de 20 millones alcanzados antes de que estallara la crisis económica.

El Ejecutivo ha centrado el debate en la cantidad del trabajo, pero no en la calidad del mismo. A la devaluación salarial que han sufrido los ocupados en esos seis años de crisis le ha acompañado un deterioro significativo en las condiciones de trabajo, con un incremento significativo del trabajo temporal y a tiempo parcial. De los 1,47 millones de empleos creados entre los asalariados en la recuperación, 544.700 (un 37% del total) han sido indefinidos y 930.400 (un 63%) han sido temporales. Unos porcentajes radicalmente diferentes al anterior período en el que España creó empleo de forma continuada. Entre 2005 y 2008 se generaron 1,82 millones de empleos entre los trabajadores por cuenta ajena, de los que 1,69 millones (el 93%) fueron indefinidos y 136.000 (7%) fueron temporales.

No ha sido el único cambio entre una y otra época. Entre 2005 y 2008, 1,33 millones de los empleos creados fueron indefinidos y a tiempo completo, lo que supone un 73% de los puestos de trabajo generados en esos tres años. Entre 2014 y 2016, esa cifra baja a 478.000 contratos, lo que supone un 32,4% del total. La temporalidad ha crecido de forma exponencial y el trabajo a tiempo parcial, tanto para los contratos indefinidos como para los fijos, también ha subido con fuerza. Los datos de la Encuesta de Población Activa revelan que entre julio y septiembre de 2016 había 4,15 millones de asalariados con contrato temporal, lo que supone una tasa de temporalidad del 26,9%, cercana a máximos históricos.

(Cinco Días)